Después de una larga espera madres y docentes de ANSUR que habían concurrido al Concejo Deliberante para contar sus inquietudes, fueron recibidos por los ediles.
Con un nudo en la garganta y una profunda tristeza, la comunidad del Barrio Coronel Aguirre se enfrenta a una noticia devastadora: la entidad socioeducativa ANSUR cesará sus actividades el próximo 31 de diciembre, tras 16 años de incansable labor. Más que un espacio, ANSUR fue un refugio, un «tejido de crianza» y una trinchera en la defensa de los derechos de la niñez y adolescencia. El cierre, atribuido a «motivos que exceden la institución», deja al descubierto una preocupante fragilidad en los espacios de acompañamiento comunitario.
😢 La Voz del Colectivo de Trabajadores: Una Huella Imborrable
El anuncio del cierre fue comunicado por el colectivo de trabajadores, quienes no ocultaron su pesar. Subrayaron que, durante su trayectoria, ANSUR fue un «espacio de encuentro, ternura, cuidados y defensa de los derechos de las infancias» que ha dejado una «huella profunda» tanto en el barrio como en la vida de sus integrantes.
«Poner en valor este recorrido es reconocer los efectos que sembramos en la comunidad, en cada vínculo construido, cada merienda compartida, en cada red tejida con las instituciones y organizaciones y cada proyecto que aportó a la dignidad y al cuidado,» manifestaron los docentes.
La preocupación de los educadores se centra en el contexto social actual: «Nos preocupa profundamente que esto ocurra en un contexto donde la crueldad y la violencia se profundizan, provocando la desaparición de espacios que promovían la empatía, el acompañamiento y el sostenimiento de la crianza.»
Además de la interrupción del «proceso de acompañamiento en lo escolar, en la salud, en la alimentación y los proyectos colectivos», el cierre implica que los adultos de ANSUR se quedan sin su fuente de trabajo. Alertando sobre estos «modos de reproducir el desamparo a las infancias,» hicieron un llamado desesperado a la comunidad para que los acompañe.
😭 El Desamparo de los Padres: La Contención que se Pierde
La angustia de los docentes es espejo de la indignación y el dolor de las familias. Los padres, quienes se presentaron junto al equipo de ANSUR, expresaron la insustituible labor de la entidad en un entorno social complejo. Una de las madres, con una voz quebrada, compartió el impacto en su hija: «Está muy mal. Porque es el único espacio que ella sale. Aprendió muchas cosas de las chicas… para mí es injusto que cierre.»
Otra madre, identificada como Sandra, destacó la multifuncionalidad vital de ANSUR: Tareas escolares y refuerzo educativo, Alimentación (se come en el lugar), Actividad física y paseos, Contención para los chicos y también para los padres. En una sociedad marcada por «la crueldad y la violencia», Sandra subrayó que ANSUR es el único lugar donde sus hijos están «seguros». Conmovida, describió el llanto de sus hijos que no quieren el cierre. Los docentes concluyen con la certeza de que, si bien ANSUR como proyecto puede no continuar, el compromiso por los derechos sigue en pie, pero lo que «no puede costar es que estos niños se encuentren sin su tejido de crianza.»
El cierre inminente de ANSUR es un golpe profundo. Más allá de la pérdida de un edificio, es la pérdida de un baluarte de ternura y dignidad en el barrio, y un doloroso recordatorio de cómo la falta de apoyo puede desmantelar 16 años de construcción social y afectiva.


