El Dr. Carlos Suret desarma el concepto de salud: «Es cuerpo, mente y alma»
En un mundo que corre a contrarreloj, donde el éxito se mide en consumo y el tiempo parece escurrirse entre los dedos, la pregunta sobre qué significa estar «sano» cobra una relevancia urgente. En el marco del Día Mundial de la Salud, el programa Disonantes de Auge TV primer canal de streaming de Villa Gobernador Gálvez, recibió al Dr. Carlos Suret, médico clínico, quien propuso una mirada que va mucho más allá de una receta o un análisis de laboratorio.
Más que la ausencia de dolor
Para el Dr. Suret, la definición tradicional de la OMS no es un simple eslogan: la salud es un estado de completo bienestar biopsicosocial. «Podemos estar 30 segundos o cuatro días charlando sobre esto», bromeó el profesional al inicio de la entrevista, marcando la complejidad del tema.
Según el facultativo, no se puede hablar de salud si el entorno social está quebrado. La inseguridad, la falta de servicios básicos como agua potable o cloacas, y la inestabilidad económica son factores que enferman tanto como un virus. «Vivir en un estado de salud hoy en día es muy difícil», sentenció, vinculando directamente la calidad de vida con la integridad física.
El peso de lo invisible: El alma y las emociones
Uno de los puntos más humanos de la charla fue la insistencia de Suret en la salud emocional. En su visión, el ser humano es una tríada indivisible: cuerpo, mente y alma.
El dilema del consumo: El doctor reflexionó sobre cómo la sociedad actual empuja a las personas a trabajar incansablemente para comprar bienes materiales, quitándoles el «tiempo cualitativo» que necesitan para estar con sus hijos o amigos. «A veces pensamos que regalando cosas los haremos felices, cuando lo que necesitan es nuestro tiempo», explicó.
La consulta como desahogo: Suret reveló una realidad frecuente en el consultorio: pacientes que llegan con múltiples síntomas físicos que, tras una charla sincera, resultan ser manifestaciones de estrés o angustia familiar. «Se van a su casa sin la sintomatología porque pudieron desahogarse».
La medicina como trinchera y vocación
La entrevista también recorrió los desafíos de la profesión médica en Argentina. Suret no esquivó la crisis del sistema: la falta de especialistas, la formación cada vez más costosa y difícil, y la baja remuneración que desalienta a las nuevas generaciones.
Recordó con crudeza su paso por la atención durante la pandemia de COVID-19, comparándola con una guerra solitaria: «Venía por la ruta hacia Villa Gobernador Gálvez y no había nadie; parecía una película sobre el fin del mundo. Adentro de los hospitales batallábamos para salvar vidas».
Un consejo para el futuro
Al cierre, el mensaje del Dr. Suret fue una invitación a la introspección y a la prevención. Instó a la comunidad a realizarse controles periódicos —especialmente en campañas como la de la vacunación antigripal que ya inició en Rosario y la región— pero, sobre todo, a buscar la felicidad.
«Busquemos ser felices, disfrutemos de la familia y no tengamos miedo de contar lo que sentimos», concluyó. En un 7 de abril diferente, la lección es clara: cuidar el corazón no solo implica vigilar la presión arterial, sino también sanar los vínculos y el espíritu.


