


El venir con las manos vacías es la afirmación de una posibilidad que deslizó el Intendente el Intendente de Villa Gobernador Gálvez Alberto Ricci, en la Conferencia de Prensa brindada ayer en el Club Sporivo , donde contó que hoy a la tarde en Rosario, se reunirá con el subsecretario de Prevención y Control Urbano del gobierno Provincial Emilio Alberto Mongia , tercera línea del Ministerio de Seguridad aunque se asegura que va a participar también Esteban Germán Montenegro que es un secretario de la cartera de seguridad pública.
Mientras tanto por su parte la Vicepresidente y el Presidente del Concejo Deliberante de dicha ciudad, Cristina Cuevas y Carlos Dolce , emitieron una información que juntos irán a pedir una reunión con el Ministro: Dr. MARCELO FABIÁN SAÍN, lo que en la jerga popular sería el dueño del circo, dada que la situación de inseguridad en la ciudad ha alcanzado ribetes insostenibles.
El primer análisis arroja como como resultado una pregunta ¿por qué el legislativo y el Ejecutivo van por distintos canales y no mancomunadamente? Acaso ponen en dudas las afirmaciones de la Secretaria de Gobierno del municipio Victoria Culasso, que afirmó, que todos quieren lo mismo, en referencia a mejorar la seguridad de los castigados ciudadanos de la capital de la carne o hay desconfianza y egoísmo politíco.
Cabe aclarar como saben escribir en los partes oficiales que según de boca del gobierno Saín no los atiende desde el mes de enero, lo que daría a pensar su desinterés por esta ciudad, como contracara recordar más allá de juzgar sus gestiones, los anteriores Secretarios de Seguridad tanto Lamberto como Pullaro daban la cara permanentemente bajando a la ciudad e interiorizándose de sus problemas.
En él mientras tanto de todo lo escrito en esta nota, y hasta que se hagan reuniones múltiples y se piensen medidas para implementar el ciudadano sufre la suerte de una especie de perinola donde por lo general el ciudadano tiene siempre que poner todo a veces uno, a veces todo ya sea material o la vida misma, pero nunca puede tomar, aunque sea un poco de vida tranquila y segura.