


HURTO DE CEREAL Y VIOLACIÓN A LA LEY SARMIENTO
Pasado el mediodía de ayer, la policía interceptáron a tres masculinos en las inmediaciones de las calles Crespo y Monteflores en la ruta a Cargill, una vez alli constataron dentro de un carro tirado a caballo, 5 bolsas de arpilleras cargadas y alrededor de unas 40 más desparramadas entre las malezas que los interpelados no pudieron explicar su procedencia, por lo que se los detuvo y se convocó control urbano para constatar el estado del equino, concluyendo los agentes municipales la falta de dos herraduras de las patas traseras derecha y signos de evidente desnutrición.
Por razones de jurisdicción, se traslada el procedimiento a la Seccional Sub 26 con los tres masculinos aprehendidos, las bolsas, el carro y el caballo.

Cerca de las 19 horas del mismo día, según revelan fuentes confiables, por vía telefónica la Fiscal en Turno ordena que el equino sea entregado a su dueño junto al carro, y las bolsas de sojas Seccional sub 26, como así también la liberación de los detenidos sin formación de causa laguna.
Cabe señalar que tiene plena vigencia la ORDENANZA Nº 2.865/2.022 que en su artículo 3 establece «Desde la sanción de la presente, se prohíbe el acarreo de escombros, residuos verdes, residuos voluminosos o que por su peso exceda a la capacidad del animal que es utilizado para ello, de acuerdo a su porte y peso. Sólo se permitirá el transporte de residuos cuando sea material susceptible de ser recuperado y/o reciclado. Se prohíbe la circulación de animales sin herraduras o colocadas en forma incorrecta. Cualquiera de estas situaciones, de ser detectadas por la autoridad de aplicación, implicarán la incautación automática del animal»…
Más adelante el artículo seis de esta misma ordenanza expresa: «El incumplimiento de lo dispuesto en esta Ordenanza implicará el retiro inmediato del Animal, que quedará a disposición del Departamento Ejecutivo Municipal.
ART.7°) Comuníquese, Publíquese, y Regístrese.
Dado en Sala de Sesiones del Concejo Deliberante, 5 de mayo 2.022.
Bajo este argumento nos volvemos a preguntar LA FISCAL DEBIASI ¿HACE CUMPLIR LA LEY?, el lector tiene la palabra.