


Villa Gobernador Gálvez se encuentra en un limbo vial. El 7 de agosto de 2025, el Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza Nº 3.170/2025, una norma ambiciosa destinada a terminar con el caos de los camiones de gran porte en el casco céntrico. Sin embargo, a pesar de su importancia estratégica y de las modificaciones posteriores para facilitar su aplicación (Ordenanza Nº 3.176/2025), el Departamento Ejecutivo Municipal parece haber guardado el proyecto en un cajón.
El Corazón de la Norma: Seguridad y Orden
La urgencia de esta legislación no es caprichosa. El Concejo fue tajante al diagnosticar que la normativa anterior (de 1992) estaba «totalmente desactualizada» , permitiendo que camiones circulen por arterias céntricas, lo que genera graves problemas de seguridad y circulación.
La nueva red vial de tránsito pesado establece un mapa claro que incluye rutas provinciales y avenidas estratégicas como Ecuador, San Martín y Soldado Aguirre , buscando aprovechar las millonarias inversiones realizadas en pavimentación (más de $324.000.000 entre 2016 y 2019).
Las Promesas Incumplidas
La Ordenanza 3.170/2025 no solo prohíbe; organiza. Entre sus puntos clave, que hoy son ignorados por la falta de implementación, se encuentran:
- La «Hoja de Ruta»: Un plan geográfico emitido por la Dirección de Tránsito para que los camiones que deben entrar al casco urbano lo hagan por el recorrido más conveniente.
Horarios Estrictos: Se fijaron franjas de carga y descarga (de 21:00 a 09:00 hs y de 14:00 a 16:00 hs) para evitar conflictos en horas pico. - Sanciones y Señalética: La ley otorgaba un plazo de 180 días corridos para colocar la cartelería necesaria y capacitar al personal.
El Perjuicio de la Inacción
El tiempo transcurrido desde agosto de 2025 expone una falta de voluntad política preocupante. Mientras el Ejecutivo posterga la implementación, los vecinos de Villa Gobernador Gálvez siguen conviviendo con camiones con acoplado y semirremolques en calles que no están preparadas para soportarlos.
Incluso la «cláusula de concientización», que permitía notificar infracciones sin multar durante los primeros seis meses para educar al transportista, está por vencer sin que se haya visto un solo operativo de difusión serio en las calles.
La prioridad legislativa fue clara: sacar el tránsito de paso de la ciudad y obligarlo a usar las autopistas y rutas de circunvalación. El Concejo cumplió su parte, incluso sesionando apenas una semana después de la sanción original para corregir el trazado de las arterias y no dar excusas al municipio (Ordenanza 3.176). Hoy, la pelota está en el campo del Ejecutivo, pero el cronómetro de la seguridad vial sigue corriendo en contra de los ciudadanos.