

La concejal de Villa Gobernador Gálvez por el bloque La Libertad Avanza, Pamela Moro, presentó una nota formal ante el presidente del Concejo Deliberante, Nicolás Ramírez, para aclarar y rechazar de forma categórica el comunicado emitido por el sindicato municipal el pasado 1 de junio.
La edila aseguró que sus declaraciones públicas e institucionales jamás buscaron ofender a los empleados del municipio, sino ejercer su deber de fiscalización.
🔍 Los puntos clave del descargo:
Respeto a los trabajadores: Moro rechazó cualquier interpretación que califique sus dichos como un agravio. Destacó y reconoció el esfuerzo, dedicación y rol fundamental que cumplen los empleados esenciales de la ciudad , recordando además que desde su banca ha acompañado iniciativas en su beneficio.
Control institucional: Explicó que las actuaciones promovidas desde su espacio tienen como único fin el control y la transparencia en el uso de los recursos públicos, puntualmente sobre el consumo de combustible, el uso de vehículos oficiales y los mecanismos de control interno.
La responsabilidad es del Ejecutivo: La concejal argumentó que las dudas persisten debido a la «insuficiencia de respuestas institucionales» por parte del Departamento Ejecutivo Municipal. Afirmó que la transparencia no se garantiza con comunicados de repudio, sino rindiendo cuentas de manera clara.
Obligación legal: Recordó que solicitar informes y revisar las cuentas públicas no es una opción discrecional, sino una obligación respaldada por la Ley Orgánica de Municipios (N° 14.436) y el mandato de los vecinos.
«Solicitar informes o formular observaciones sobre la administración municipal no constituye un agravio hacia los trabajadores ni puede ser interpretado como una descalificación».