UN BANCO RESTAURADO UNE A TRES GENERACIONES

En la esquina de Juan Domingo Perón al 2000 (históricamente reconocida también como 1.º de Mayo), un emotivo encuentro volvió a reunir a vecinos, amigos y sus familias con el objetivo de homenajear la historia viva del barrio y rememorar los años dorados de su juventud. El punto neurálgico de la jornada fue la colocación de una placa conmemorativa al histórico banco que, durante más de 70 años, sirvió como punto de encuentro obligatorio y de partida para las travesías de «la barra» local. Según explicó Raúl, vecino de la zona y uno de los principales impulsores de la iniciativa, por ese rincón pasaron al menos tres generaciones de familias. Allí nacían los viajes de mochileros a la costa, las salidas a dedo para alentar a los clubes de fútbol de la región y las visitas a las clásicas confiterías de localidades vecinas como Arroyo Seco, Casilda y Acebal. Tras la desaparición del asiento original, Raúl decidió buscar y acondicionar una estructura reforzada para emplazarla nuevamente bajo las sombras de la icónica palmera del lugar. La iniciativa busca no solo revivir aquellos momentos entrañables, sino también consolidar un espacio permanente de encuentro donde adultos mayores —muchos de los cuales viven solos— puedan juntarse periódicamente a compartir mates, charlas y actividades de recreación.
Además, el organizador anticipó que la rica historia de este punto de encuentro, sus anécdotas y los nombres de los vecinos que le dieron vida formarán parte de un libro titulado Historias del barrio, cuya publicación está prevista antes de fin de año. Entre recuerdos, mates, tortas y la presencia de hijos y nietos de los pioneros del lugar, los vecinos expresaron su deseo de que esta muestra de preservación de la memoria colectiva funcione como un efecto multiplicador para que otros barrios rescaten y pongan en valor sus propios espacios históricos

Entradas relacionadas

Deja un comentario