En una sesión marcada por la tensión y el desconcierto, el Concejo Deliberante de Villa Gobernador Gálvez dio luz verde a la creación de la Mesa Permanente de Diálogo Social y Económico contra el Hambre. Sin embargo, el foco de la jornada no estuvo solo en la relevancia de la ordenanza, sino en la actitud de la concejal Pamela Moro, quien protagonizó un hecho inédito: votó a favor del proyecto, solicitó un breve receso y, al retomar la sesión, cambió su postura para votar en contra.
Una herramienta para enfrentar la emergencia
El proyecto (Expte. N° 9.059/25) surge como respuesta a la crítica situación social que atraviesa la ciudad, agravada por el recorte de partidas presupuestarias nacionales y una inflación que ha licuado los salarios. Según los fundamentos del dictamen, el 91% de los hogares de la ciudad se encuentra endeudado y los comedores comunitarios están desbordados, recibiendo ahora a jubilados y familias de clase media-baja que antes no asistían.
Puntos clave de la nueva Ordenanza:
Creación de la Mesa: Un espacio institucional compuesto por representantes del Ejecutivo, el Concejo, movimientos sociales, ONGs e instituciones religiosas.
Registro de Comedores: Se creará un padrón oficial para relevar la ubicación, responsables y necesidades de cada merendero, buscando transparencia y eficiencia en la entrega de ayuda.
Control de Fondos: La Mesa tendrá la función de auditar el destino del «Fondo de Emergencia Alimentaria» y supervisar que la asistencia llegue efectivamente a quienes la necesitan.
Gratuidad obligatoria: La norma establece que cualquier convenio entre el municipio y los comedores debe garantizar que la entrega de alimentos sea totalmente gratuita para los beneficiarios.
El «giro» de la libertaria Pamela Moro
El dato político que sacudió el recinto fue la volatilidad del voto de la concejal Moro. Tras haber dado su apoyo inicial al dictamen de las comisiones de Gobierno y Educación, la legisladora cambió de opinión tras un cuarto intermedio.
Este movimiento generó suspicacias entre los presentes, ya que el proyecto busca justamente auditar y transparentar la asistencia alimentaria, tras denuncias de que el Ejecutivo Municipal no ha respondido los pedidos de informe sobre el uso de los fondos recaudados a través del DREI para tal fin.
Un escenario crítico
La ordenanza subraya datos alarmantes de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, que muestra niveles crecientes de anemia y baja talla en niños de sectores vulnerables. Con la creación de esta Mesa, se espera que la ciudad deje de depender de la «discrecionalidad» y cuente con un diagnóstico real de cuántos merenderos funcionan sin asistencia (se estima que es más del 50%).


