Cecilia Molinas, precandidata a concejal por la Lista Construcción Colectiva VGG conversó con VGG Noticias sobre la necesidad de empezar a votar a gente nueva con ganas de seguir transformando Villa Gobernador Gálvez.
¿Qué motivó tu participación en las elecciones?
Al principio dudé un montón, me parecía que no iba conmigo. Como la mayoría de la gente, siempre tuve la idea de que la política está alejada de las necesidades de las personas. Hace muchos años que vengo trabajando con Marisa Bernal, desde el territorio, pensando iniciativas para acompañar a los vecinos y también para plantear transformaciones importantes para la ciudad. Mi interés por el trabajo con la comunidad no es nuevo, hace mucho que me motiva aportar a la transformación de la ciudad. También lo hablé con mi familia, lo charlé mucho con mi hijo y me animé.
Con el pasar de las semanas, las recorridas por los barrios, visitas a los vecinos y vecinas y actividades que fuimos haciendo para contarle a la gente qué pensamos de la ciudad y qué queremos cambiar me dí cuenta que estoy haciendo lo mismo que hice toda mi vida: caminar la ciudad, escuchar a su gente y tratar de pensar iniciativas para mejorar la forma en la que vivimos. Por ejemplo, que las mujeres tengan posibilidad de laburar y no sólo tengan que cuidar de sus hijos, que los pibes y las pibas tengan oportunidades, que aprendan un oficio y puedan proyectar sus vidas, que los derechos de los trabajadores se respeten, que cada niño y cada niña tengo un desayuno, almuerzo, merienda y cena digno, nutritivo y de calidad.
Yo estoy convencida que la política no es eso que los grandes partidos muestran en la televisión o en las redes sociales, la política no es gente de traje que habla en un lenguaje que nadie entiende. La política, como yo la entiendo, es una herramienta para cambiar las cosas para bien, para mejorar, para vivir mejor. Todos y todas tenemos derecho a vivir mejor, y creo que hay que luchar y ocupar espacios de decisión para ganar esa pelea.
¿Por qué crees que es importante una renovación en el Concejo de nuestra ciudad?
Creo que es necesario que el concejo se renueve porque es necesario estar más cerca de la gente, para representar sus necesidades. En los últimos años el concejo viene transformándose de forma positiva en muchos sentidos, pero creo que falta mucho por hacer. Hace años que las listas de candidatos, la mayoría varones, son las mismas. En estas elecciones casi todas las listas apuestan por candidatos que buscan conservar sus bancas, años tras años. Me parece que hay que empezar a votar distinto, hay una nueva generación que tenemos mucho para aportar, que hace año laburamos en la ciudad para que avance, crezca y haya más oportunidades y es hora de que lleguemos al concejo.

Por mi parte, hace muchos años que trabajo codo a codo con Marisa Bernal y ella me invitó a ser parte de su equipo en el concejo. No son muchos los concejales que se corren para darle paso a otros, y Marisa desde que entró al Concejo está promoviendo que haya más y más personas jóvenes que se sumen a esta transformación del concejo.
¿Por qué es necesario pensar en las juventudes?
Uno de los temas que más me preocupa y ocupa es el tema de las juventudes. Una ciudad que mira hacia el futuro tiene que pensar y accionar pensando en sus juventudes, generando más oportunidades, capacitaciones, oficios, mejores condiciones en su atención en salud, abriendo espacios de formación.
Nuestra ciudad tiene muchos recursos, sin embargo la mayoría de los y las villagalvenses viven en la pobreza. El eterno problema de la desigualdad merece más atención que nunca, porque es urgente que en las mesas de cada casa haya un plato de comida abundante y nutritivo, en cada mochila de cada niño, niña y adolescente haya útiles para estudiar.
Hace muchos años que trabajamos en distintos barrios de la ciudad, en conjunto con los y las vecinas generando iniciativas para acercar trabajos, cursos, juegos y alimentos. En Barrio La Ribera creamos con mi familia y vecinas el Merendero ¨Los Peques¨ y durante la pandemia, nos sumamos a colaborar con los más de 40 comedores y merenderos solidarios que se crearon en distintos barrios de la ciudad para hacerle frente al hambre.

Desde 2019 llevamos adelante una huerta comunitaria donde más de 20 mujeres y varones, plantan, producen, consumen y venden verduras. Generamos un espacio de encuentro, de contención y de trabajo para jóvenes que encontraron en la huerta un proyecto de vida.


